Escribo este post dedicado a una persona que me ha llevado al hartazgo en sus ansias de predicarme.
Me has preguntado más de una vez por qué me resisto a tomar tu amistad y "tu guía", aquella que sabría llevarme por el buen sendero y yo me he contenido.
Pero la gente que me conoce sabe que no soy buena para fingir y aqui vamos con la respuesta.
Yo lamento en verdad que a tu corta edad hayas decidido dejar de vivir tu vida para dedicarte a corregir la de los demás, en especial la de aquellos que no solicitaron tu vistobueno jamás.
Lamento de verdad que no entiendas que muchas personas podemos ser felices sin esas cosas que otros consideran indispensables y que el mundo es mucho más amplio que el perímetro de nuestros brazos abiertos.
Lamento que no entiendas que el instinto maternal/paternal es una mera construcción social y no una condición biológica y que no se es menos mujer por no decidir escribirle una carta a la cigueña ni se es menos hombre por llorar de angustia.
Una pena que no comprendas que no siento ningun cargo de conciencia por haber transpirado junto a esos 85 kg que sali a buscar para no comerme el fastidio de esperar que se decida a hablarme y que la pasamos de puta madre. Lo que lamento es habértelo contado y que no veas que lo mio no es ninguna transgresión ya que la gente lo hace todo el tiempo. Sí, los que te rodean también.
Qué desperdicio que no hayas notado que la vida es bellísima y que saber disfrutarla no es cuestión de religión ni de razas más o menos evolucionadas (me queman las tripas de solo recordar la frase).
Que no hay nada como una arboleda soleada, como un libro de hojas amarillas y una copa de vino, o el color del puerto al solsticio. Y todas estas bendiciones existen y están al alcance de todos por igual.
Que patética ridiculez que a tus treinta y pico creas que la masturbación es una conducta de la mente enferma y que no sepas lo rico que se siente acabar varias veces fantaseando con los brazos de Rafael Nadael, con la espalada de José Meolans y las piernas de Maximiliano Guerra. Y todo esto escuchando cantar a Bono o a David Gaham... Que un lindo orgasmo no es producido por un coro de ángeles sino por un buen trabajo artesanal. Y te juro, nadie se va al infierno por esto.
Yo creo que el verdadero pecado es dejar pasar la vida sin zambullirte en ella. No captar de una vez por todas que el día que no sentamos a organizar la agenda ya es hora de comprar una nueva. Que los seres queridos pueden desaparecer mañana y la salud quebrarse en un minuto... y entonces si habrá razones para llorar.
Mientras tanto, el placer es gratis y se encuentra en todos lados. Y a nosotros, los seres "paganos" nos basta con el aroma del café express por la mañana, una canción ochentosa, una exposición de pinturas o una hamburguesa doble con papas fritas.
Que importa si el mundo fue creado por alienígenas, por tu dios o es un negocio más de Obama.
Lo cierto es que existe, esta lleno de cosas bellas y te las estás perdiendo.
Y amén.

