Los médicos no lo dicen pero es una enfermedad. Nadie habla de ello, ni se hacen consultas. La comunidad científica no parece muy interesada en resolver estas cuestiones, seguramente porque se trata de un malestar que mueve millones. De ahi el consumismo, claro está.
Me refiero a la insatisfacción. Yo sé de muchos que padecen este mal, es solo que son pocos lo que se atreven a hablar de ello.
Por eso, me limito a hablar de lo mio, porque, como de costumbre, de todas formas seré criticada.
Son años de este sofocón. Muchos. Y cuando uno pasa años en el mismo ambiente, rodeada de la misma gente, es muy difícil lograr un cambio. Pasamos más tiempo en el trabajo que con las personas que deseamos estar. Es así.
Pero de lo que estoy cansada es de tener que vivir poniendome un bozal, que por cierto, cada vez resulta menos.
Porque no puedo ser realmente yo y expresarme con libertad, no son reales esos clichés "vivir y dejar vivir" la libertad de expresión y esas cosas. No es tan sencillo.
Nuestra sociedad atrasa siglos. Y es en grandes asignaturas pendientes como en pequeñas incomodidades cotidianas. En nuestro país aún se discute el aborto, el matrimonio gay y las parejas abiertas... ¿¿por qué??
Por qué tenemos que vivir con la mirada puesta en la vida de los otros, con temas que en definitiva, solo deberían afectar a la decisión personal. ¡Como si no tuvieramos conflictos realmente graves que resolver!. Pero tampoco se pueden tocar temas menos relevantes e incluso absurdos, como por ejemplo, desear vivir una vida que no se parece mucho a la de los que te rodean, practicar el nudismo, no mirar televisión, fantasear con algunos hombres considerados feos, tomar el café sin azúcar, hablar de la menstruación sin bajar la voz o no regodearme una y otra vez en los relatos estilo "son todos iguales" de las tertulias femeninas. No me quiero casar, ni tener hijos ni teñirme el pelo de rubio, ni usar stilettos... no me da verguenza llorar de emoción con la voz de Federico Moura, masturbarme con la de Javier Calamaro, saltar de alegría con la de Freddie Mercury y soñar con la de Annie Lennox. Quiero tamar clases de cocina, aprender a armar el porta lámparas, aceptar que ya no quiero ir a la facultad, dejar de tener pesadillas retro, ir de campamento a Playa Escondida.
No tengo dudas de que existe gente diferente, que el mundo es mucho más amplio que la manada cuadriculada que me rodea pero ¿a dónde están?
Si hay alguna que otra oveja negra rumiando por ahi, vengan a visitarme... verán que a excepción de Gran Hermano puedo disfrutar de muchas cosas y no ruborizarme por ello.
