Friday, December 09, 2011

Todos al purgatorio

Escribo este post dedicado a una persona que me ha llevado al hartazgo en sus ansias de predicarme.

Me has preguntado más de una vez por qué me resisto a tomar tu amistad y "tu guía", aquella que sabría llevarme por el buen sendero y yo me he contenido.
Pero la gente que me conoce sabe que no soy buena para fingir y aqui vamos con la respuesta.

Yo lamento en verdad que a tu corta edad hayas decidido dejar de vivir tu vida para dedicarte a corregir la de los demás, en especial la de aquellos que no solicitaron tu vistobueno jamás.
Lamento de verdad que no entiendas que muchas personas podemos ser felices sin esas cosas que otros consideran indispensables y que el mundo es mucho más amplio que el perímetro de nuestros brazos abiertos.
Lamento que no entiendas que el instinto maternal/paternal es una mera construcción social y no una condición biológica y que no se es menos mujer por no decidir escribirle una carta a la cigueña ni se es menos hombre por llorar de angustia.
Una pena que no comprendas que no siento ningun cargo de conciencia por haber transpirado junto a esos 85 kg que sali a buscar para no comerme el fastidio de esperar que se decida a hablarme y que la pasamos de puta madre. Lo que lamento es habértelo contado y que no veas que lo mio no es ninguna transgresión ya que la gente lo hace todo el tiempo. Sí, los que te rodean también.
Qué desperdicio que no hayas notado que la vida es bellísima y que saber disfrutarla no es cuestión de religión ni de razas más o menos evolucionadas (me queman las tripas de solo recordar la frase).
Que no hay nada como una arboleda soleada, como un libro de hojas amarillas y una copa de vino, o el color del puerto al solsticio. Y todas estas bendiciones existen y están al alcance de todos por igual.
Que patética ridiculez que a tus treinta y pico creas que la masturbación es una conducta de la mente enferma y que no sepas lo rico que se siente acabar varias veces fantaseando con los brazos de Rafael Nadael, con la espalada de José Meolans y las piernas de Maximiliano Guerra. Y todo esto escuchando cantar a Bono o a David Gaham...  Que un lindo orgasmo no  es producido por un coro de ángeles sino por un buen trabajo artesanal. Y te juro, nadie se va al infierno por esto.
Yo creo que el verdadero pecado es dejar pasar la vida sin zambullirte en ella. No captar de una vez por todas que el día que no sentamos a organizar la agenda ya es hora de comprar una nueva. Que los seres queridos pueden desaparecer mañana y la salud quebrarse en un minuto... y entonces si habrá razones para  llorar.
Mientras tanto, el placer es gratis y se encuentra en todos lados. Y a nosotros, los seres "paganos" nos basta con el aroma del café express por la mañana, una canción ochentosa, una exposición de pinturas o una hamburguesa doble con papas fritas.
Que importa si el mundo fue creado por alienígenas, por tu dios o es un negocio más de Obama.
Lo cierto es que existe, esta lleno de cosas bellas y te las estás perdiendo.
Y amén.

Tuesday, November 15, 2011

Sueños de renovación

Anoche tuve otro de mis sueños extraños. No fue uno de los recurrentes, de hecho creo que es la primera vez que tengo uno así. Luego de darle vueltas toda la mañana busqué algo de información, dentro de las teorías del psicoanálisis. Que quede claro, no creo en la estandarización de los símbolos, pienso que cada caso debe tener su análisis individual, no se puede dejar de lado la historia emocional de cada persona y sus propias imágenes de exteriorización. Pero al leer acerca de algunos símbolos comunes me sorprendí,  ya que pude darle yo misma el significado. Encajaba perfecto, era la interpretación precisa de mis cavilaciones últimas. Fue como recibir la letra de una vieja canción traducida, leerla por primera vez y sonreír sin sorpresa.
Caminaba cerca del lugar donde trabajo desde hace mucho tiempo. Y me encontraba con un bebé en el suelo, abandonado. Estaba limpio, bien vestido "alguien lo ha dejado" pensaba. Y no pude dejarlo allí. Con bastante preocupación  lo llevaba conmigo. Aparecía luego en un lugar en donde se encontraba mi familia Les contaba lo sucedido y exponía mi preocupación: "¿Qué voy a hacer con este chico...? puedo llegar a tener problemas legales...¿ a dónde lo llevo?. Sentía la angustia de tener que hacerme cargo si es que no aparecían los responsables... y sin embargo, durante todo el trayecto, tenia una sensación bella. No me desagradaba la idea de quedarme con el chico, aunque estaba muy asustada y preocupada por la situación.
Y aparecía mi padre, quien murió hace seis meses. Yo le preguntaba que opinaba de la situación y el, quien seguramente en vida me hubiese mandado directamente a hacer una denuncia y dejarlo en la comisaria, me decía que no me preocupe tanto, que esta podía ser una gran oportunidad en mi vida (???!!). Yo volvía a preguntarle "_¿vos me aconsejas que me lo quede?" y el me decía que si, que mejor no le diga nada a nadie y me lo lleve, sin más. Y me sentía feliz, como si en el fondo, solo quisiera que me lo confirmaran, pero era lo que deseaba escuchar. Como remate gracioso aparece en escena mi abuela, quien también murió hace un año y se ofrece para ir a comprar pañales, ya que "de seguro los lleva puesto desde hace horas y necesitan ser cambiados"
Según el psicoanálisis, soñar con bebés simboliza procesos de renovación. Descartando, claro está, aquellos casos en los que la persona en cuestión desea y/o planifica tener hijos. Cuando alguien que no tiene en vistas cambiar pañales sueña con un bebé, sano y rozagante como en este caso, la imagen trae la impronta de lo nuevo. Lo que acaba de nacer y tiene muchas espectativas de crecimiento. Imposible obviar los sentimientos que provocaba el sueño, me sentí feliz, muy ansiosa pero con ganas...
Y ese "visto bueno" de dos personas que ya no están. El cambio, un nuevo comienzo, la gestación de un proyecto. Algo que angustia por la responsabilidad que conlleva pero a la vez inyecta nuevas energías.

Una vez más, la magia de los sueños hablándonos desde las profundidades de nuestro océano inconsciente.

Thursday, September 01, 2011

Para el libro de quejas

Estoy harta de muchas cosas, pero en especial, de los que "lo saben todo". En todos los grupos hay alguno de estos ejemplares. En mi oficina hay un par. Y ya no los soporto. Siempre saben un poco más que vos de cualquier cosa de la que estén hablando. Incluso de tu propia vida, si, están convencidos de que saben exactamente cuál es tu problema y cuál es la mejor forma de resolverlo. Y las experiencias traumaticas o felices que tengas para contar... ellos ya las vivieron. Son expertos en psicología, filosofía y relaciones humanas. Intelectuales, sabios por naturaleza y sabrían manejar mejor el país que cualquiera de los políticos de turno. Son (según ellos, claro está) personas que están en otro nivel de evolución. Casi tenemos que agradecer a la vida que estén con nosotros en la oficina, obsequiandonos con el privilegio de su compañía. Pero dentro de esta particular tribu hay un prototipo mucho más sobresaliente y por ende fastidioso que el resto y son "los iluminados". Si, los que vieron la luz. Los que de pronto, el día en que se conviertieron al veganismo lograron quitarse la venda de los ojos y ver el mundo plagado de asesinos, adictos a las hamburguesas y a la tira de asado. Estamos muy enfermos, nos dicen, pero sonriendo, y con un tono de voz melosa, como teniendo piedad con nuestro canibalismo. Se convirtieron al Budismo, asi como quien cambia de equipo  de fútbol. Parece que una milenaria y profundísima religion puede ponerse en práctica como quien se compra un manual de cocina tahilandesa. Son las mismas personas que hace apenas unos meses almorzaban la milanesa con papas fritas  y fumaban 40 cigarrillos diarios con varias tazas de café negro. Pero un día cualquiera... zooommm... la sabiduría de los Dioses los alcanzó con su lucidez existencial.
Que quede clarísimo. Todos merecemos y tenemos a nuestro alcance la evolución y la mejora de nuestra vida cotidiana. Es genial, todos llegamos o llegaremos  en algún momento. Pero perder la memoria en una especie de ataque de amnesia, comenzar a creer que todos lo que te rodean viven equivocados, aunque ayer actuaras exactamente igual, o aun menos productivamente.... mmmm por favor... si es que Dios existe, de seguro tiene mejores cosas que hacer que sentarse a charlar con ustedes todas las tardes a tomar un café... perdón, un té verde...

Tuesday, August 30, 2011

Dientes de oro

Cuando pasamos un día entero en la calle haciendo trámites y viajando en subtes repletos, nos viene bien sentarnos en la mesa de un bar, tomar un café y hojear alguna de esas revistas que jamás comprarías. Reírse un rato de los escándalos de las vedettes y los nuevos contratos de los futbolistas pueden hacer efecto para desconectar un rato.
Y lo que hoy tengo ganas de escribir tiene ese tinte, porque en verdad necesito escapar, al menos un par de horas del bullicio de mis pensamientos. Otra vez la tensión, las pesadillas y la impotencia agresiva de lo inapelable. Y fue en estos días entre los cuáles tuve esos sueños raros. ¡Y más de una vez! ¿Cuál será la lectura del psicoanálisis? en fin. No tiene mayor importancia. El sueño en si era mucho mas interesante. Soné que en medio de una conversación con alguien, descubría que esta persona tenía varios dientes de oro. Y era un descubrimiento sorprendente, pero agradable. Me gustaba mirar los destellos del metal precioso entre palabra y palabra. Este sueño se repitió dos veces. Luego tuve otro en el cual me encontraba en una sala de guardia pero no recibiendo atención médica. Observaba a una médica, muy joven, mientras trabajaba con sus pacientes. Iba y venía con mucha energía. Parecía saber llevar su trabajo. En una de las escenas, la chica se vuelve hacia a mi y descubro que uno de sus brazos (llevaba una camiseta de mangas cortas) estaba tatuado hasta la mitad. El dibujo era un indio con una gran cresta de plumas. Y lo único en lo cuál yo podía pensar frente a ella era en cómo se las arreglaría cada vez que necesitara "ocultar" el tatuaje. Me parecía hermoso, imponente y aun así tenía la certeza de que, de una u otra manera, debería ser necesario ocultar.
No quiero dedicarme hoy a analizar. Sé que los fanáticos de Freud están haciéndose agua a la boca con mis escapismos oníricos. Solo por hoy, me divertiré mirando fotografías de tatuajes y sonrisas de oro... para descansar.

Thursday, August 25, 2011

Risas bajo las estrellas

Anoche tuve un sueño que me llevó muchos años atrás, a una época muy intensa de mi vida. Si bien  a la hora de elegir los mejores recuerdos de mi historia, siempre me remontaré a mi infancia dichosa, mi adolescencia fue un cóctel de los explosivos.
Fueron años sin matices intermedios y cada una de las tonalidades que colorean la postal son particularmente intensas. Los sentimientos estaban divididos. Fue la época en la cual mis padres se divorciaron de una manera muy poco civilizada. Mis hermanos y yo nos vimos envueltos de la noche a la mañana en una atmósfera densa y dolorosa que poco podíamos hacer por modificar.
Y en medio de todo esto surgían momentos increíbles también. Es que la vida y su magia encuentran siempre una rendija por donde colarse a la escena. En aquella época junto a mi mejor amiga de entonces, comenzamos a frecuentar un grupo de chicos que iban al mismo colegio que nosotras. Nos acercamos a ellos porque empezamos a salir con dos de sus integrantes. Luego, en medio de las tormentosas historias de amor estilo Hollywood que cada una estaba viviendo, también los momentos que compartíamos con aquellos amigos se volvieron adictivos. Ayer por la tarde repasaba las escenas que construyeron la visita onírica. Recuerdo que las actividades que solíamos compartir no eran nada más que pasar horas juntos. A veces ni siquiera en medio de  conversaciones interesantes. Eso era todo, disfrutar de la presencia de los otros. Noches enteras en las cuales lo único que hacíamos era pasear, caminar durante horas por las calles de nuestro barrio. Y lo hacíamos en invierno, con la cabeza prácticamente envuelta con bufandas de lana, o en verano, apenas vestidas con camisetas delgadas y jeans gastados.
A veces nos apoderábamos de alguna casa, mientras que los padres dormían. Intentábamos no hacer ruido y nos juntábamos en alguna cocina, con la tele encendida a bajo volumen, tomábamos mate y conversábamos horas... Ellos practicaban surf en el verano y  andaban en skate y rollers durante el año. Así que  veces nos sentábamos en la vereda mientras ellos andaban, toda la noche. O en una pequeña plaza, bajo las estrellas y sobre el césped. El aroma de la marihuana y el alcohol resucitan aquellas veladas con fidelidad de autor. Y las vacaciones olian a parafina y bronceador de coco.
Todo lo que planificabamos nos parecía maravilloso. Reíamos de exitación y nervios y el entusiasmo por cada cosa que hacíamos era tan placentero que casi no necesitábamos gastar una moneda. Hoy lo pienso y me parece sorprendente. Nos bastaba el mate y prácticamente nada más. Quizás los cigarrillos compartidos y alguna que otra vez algo para comer. Por aquél entonces jamás me hubiera imaginado que me terminaría volviendo una aburguesada amante de la cocina y el café express. La música que elegíamos por aquel entonces sigue causando efecto. Y aunque hoy en día todo en mi mundo haya cambiado, de vez en cuando me escapo de la mano de algún recuerdo, algún aroma o canción me  lleva flotando de nuevo a aquellas noches en las que lo único necesario para disfrutar era la presencia de otros, los que en aquel momento elegíamos.

Wednesday, August 10, 2011

Manos mágicas

Ayer empecé el día de una manera muy desagradable. Había pasado la noche entera sin dormir a causa de una contractura en la espalda. Y para cuando sonó el despertador me encontró dura y con la expresión muerta, como un espantapájaros. Anduve penando toda la mañana. Sobre todo porque odio tomar analgésicos, prefiero evitarlos a toda costa. Sé que solo ocultan el dolor un par de horas pero el problema sigue ahí. Aun así caí en la trampa, no podía seguir trabajando en ese estado, así que maldiciendo por lo bajo me dirigí a la farmacia. Después del mediodía, una compañera de oficina me preguntó si había visitado alguna vez al masajista. Aquí en donde trabajo hay una masajista disponible que atiende principalmente a los obreros y a los técnicos, gente que trabaja con muchísimo peso y herramientas pero que puede atender a cualquiera de los empleados. Nunca antes había ido, mis horarios no coincidían con los del consultorio, pero ayer me sentía tan mal que decidí quedarme. Fui a tomar un café para hacer tiempo. La sensación me ilustraba un nudo de músculos inflamados, dolorosos, que hasta parecían hacer presión sobre los huesos. El dolor físico transforma cualquier situación en una insoportable. Cuando vi al masajista confieso que tuve un poco de miedo. Enorme como una heladera de las viejas. Pensé que iba a salir con una bolsita de huesos en la mano pero afortunadamente me equivoqué. El hombre, muy cálido, me dijo que me olvide de todo, ni siquiera me preguntó demasiado. Una simple camilla, crema con olor a coco y una estufita eléctrica encendida. Con los primeros masajes vociferé un poco, es cierto, pero era ese dolor "placentero" como la fricción instintiva que nos damos después de un golpe. En unos minutos ya sentí alivio... un placer. Se aflojaron de a poco las cuerdas que me estrangulaban las vértebras. Y me volví a casa con esa sensación de "paliza terapéutica". Sentía el dolor de una parte del cuerpo que había estado inflamada todo el día pero que comenzaba a soltarse lentamente. Ya se habían acomodado las piezas y los dolores desaparecían de a poco.
Al llegar decidí darme un baño y acostarme. Ya bajo el agua caliente sentí el agotamiento de un cuerpo que había pasado el día atravezado por el dolor y cuando me tiré en la cama me quedé completamente dormida. Hoy me desperté feliz, con ganas de hacer cosas.
Ahora, entre mi lista de hombres ideales, a la par del Cocinero figura el Masajista jajajjaja


Wednesday, August 03, 2011

Ser o no ser. He ahi la cuestión...

Ayer cuando volvía de la oficina, dormitando en el colectivo, la conversación de la chica que estaba junto a mi me llamo la atención y no positivamente. Hablaba a  través del celular, aparentemente con la hermana. Y en medio de bromas y comentarios ácidos le recordaba que ya "era hora" de planear ser madre. Por lo que contaba se podía suponer que tanto ella como su interlocutora no tendrían más de treinta y cinco años.
Al parecer, la otra le explicaba que aun no lo deseaba pero que se sentía incomoda porque su marido comenzaba a insistir con el tema y esta otra le decía que el "tiene razón" y que ella tendría que ceder.
Este tema es uno de los que más me fastidian e incomodan desde hace ya muchos años. Ya había escrito un post como este mucho tiempo atrás. Y no es solamente porque yo no soy, ni planeo aun, ser madre. Es por esa suerte de "mandato" que aun sobrevive en nuestra cultura y que afecta sobre todo a las mujeres, aunque los hombres no se quedan excentos tampoco.
¿Por qué todavía es blanco de críticas aquella persona que ha decidido no transformarse en madre/padre? ¿Por qué algo tan trascendental como es (o debería ser) la maternidad/paternidad sigue viviéndose como una asignatura más de la vida?.
Me encantan los chicos, desde siempre. Sin embargo nunca he sentido el impulso de ser madre y no creo que ello vaya a ocurrir en un futuro próximo. Y si alguna vez me doy cuenta de que por causas biológicas ya no podré parir, estaría encantada de adoptar un chico, algún día. Creo que la adopción es un acto de amor supremo. Pero jamás haría lo que alguien me sugirió una vez y  buscar un embarazo de todas formas "por las dudas". Ahá. Un sabio consejo... ¿es decir que debería quedar embarazada solo por si mañana me dan ganas de ser madre? ¿en qué era de la humanidad estamos viviendo?.
Y otra cosa que no tolero es la idea de que la vida de alguien no está completa si es que no ha tenido hijos. Repito, no tengo nada en contra de la elección es solo que no la creo imprescindible. Todos aquellos que hemos decidido llevar adelante nuestras vidas siendo fieles a nuestras ideas y convicciones estamos acostumbrados a recibir criticas y juicios absurdos. Que si estás solo por algo será (parece que no existe la posibilidad de que sea una opción y ya) que si a cierta edad aun no has engendrado descendencia o sos estéril u homosexual, que si pasas tiempo a solas estás en la depresión. Y si hay una soltera en el grupo de casadas todas le tiran de la cuerda al gordo y te miran de reojo  con cara de "keep away" como si una estuviera al acecho para manotearle su espécimen.
Cuando se dedicará la gente a vivir su propia vida  y dejar la de los vecinos en paz.