Sunday, April 20, 2008

Nadar hacia la isla

Este sueño transcurre en la vieja casa de mis padres, en donde mi hermano Axel y yo pasamos toda nuestra infancia y adolescencia. Pablo, nuestro hermano menor, apenas guarda recuerdos de la misma.
Así que estábamos los dos, tomando el té en la galería que daba al jardín, y abocados a un importante tema de conversación: habíamos encontrado una isla, en medio del mar, a pocas cuadras de allí. Cosas increíbles que pasan en los sueños.
Y por supuesto, queríamos llegar hasta ella, al parecer, nadando.
A mi me angustiaba la situación, y trataba de explicarle a mi hermano que "yo no sé nadar tan bien" y que por esa razón, temía no llegar. Además, siempre me dio miedo el océano.
El decía que no era tan peligroso, y que podíamos utilizar el viejo sistema que ideamos una vez, para meternos a nadar juntos: el me avisaría cuando "por arriba" o "por debajo" y así sabría yo, cuando zambullirme bajo la ola, o atravezarla.
Acordábamos salir a la mañana, y yo ma pasaba la noche entera buscando botellas de plástico vacías, de agua mineral y gaseosas. Con ellas armaba una especie de chaleco salvavidas, para que los tubos me mantuvieran a flote, en el caso de no poder lograrlo sola.
Amanecía, los pájaros que empezaban a cantar, el césped humedecido por el rocio, y esa ligera neblina de invierno que duraba hasta los primeros rayos de sol.
En el mismo lugar donde horas antes plantificábamos nuestra partida, encontraba una nota manuscrita. Era de Axel. En ella me decía que durante la noche había salido, y se había encontrado con una ex novia suya, y habían decidido empezar a nadar juntos. Decía no tener dudas de que yo podría lograrlo, y firmaba "nos vemos allá".

Hace años, mi hermano y yo encontramos la isla. En medio de una situación de inesperada amargura, creamos nuestro espacio. Allí mantuvimos a salvo nuestro vínculo, llevamos a Pablo con nosotros, a esas pocas personas que disfrutábamos, y esas cosas indispensables que no se venden en el supermercado. Preferir llegar nadando, casi desnudo, en un océano helado, o permanecer en vela intentando cubrir todos los detalles, para tener todo bajo control, solo son nuestros diferentes estilos.
Y hasta hoy ha funcionado.

5 comments:

Juan said...

De lo tuyo que he leído, lo mejor que has escrito. Besos, cuidate.

Anonymous said...

Mi chiquita,el hermano jamás te dejaría sola.
(xxx)..."de rodillas te encontré en aquel jardín, perdida en la noche ,con un gesto inolvidable. Me arrodille contigo y esbocé un chiste,lo inesperado en un momentos inpensado,un efecto revelador. Te tendí mi mano con la seguridad de saber que jamás la soltaría...oh can you see,i`m ready now,this is hardcore baby.you know

Sandra Texeira said...

Me alegra que tengan una isla. Nada como un lugar privado para compartir con la gente que quieres.
Y que mejor que algo rodeado de agua. Las islas te dan calor.

Alatriste said...

Estoy visitando a seguidores de Ismael Serrano como tú, porque le organicé una fiesta a modo de homenaje en mi blog.
Así que si quieres pasarte, tomarte algo y participar, será un placer abrirte la puerta. Eso sí, llama con fuerza, que la música estará muy alta. Je, je, je.
Por cierto, tienes un blog muy currado, así que enhorabuena por el esfuerzo. Me gustó mucho lo que vi, compañera.
Un beso muy fuerte y hasta pronto.

Pompas de jabón said...

Es maravilloso tener una isla. Yo con mi hermano tenemos nuestra casita de la familia ingalls y solo llevamos a nuestro perro ahi.