Monday, November 05, 2007

No satisfaction




Que el dinero no lo es todo es algo que hemos escuchado hasta el hartazgo y al menos yo, estoy de acuerdo con ello. Pero parece que esta realidad puede ser mucho llamativa, algo que muchos de nosotros no podemos siquiera imaginar. Millonarios hartos de vivir en medio del lujo pagan hasta 10.000 dólares por noche para deambular por las calles de París en la piel de un indigente o una prostituta.
Las personas que vislumbraron el negocio y que seguramente si sabrán que hacer con los millones que ganen en este juego, crearon una asociación llamada "El club lúdico". Ellos se encargan, por sobre todas las cosas de asegurar discreción y protección a estas personas, que piden la absoluta reserva de su identidad.
Uno de los adinerados miembros contó: "ya lo he hecho todo" y se lo creo. Alguien que nació de ese lado del mundo, que creció rodeado de lujos y sofisticados pasatiempos, comienza a agotar sus posibilidades de distensión. Y como no tienen mucho mas en que pensar que en su satisfacción, el juego comienza a volverse bizarro.
Hombres y mujeres que jamás han estado en un embotellamiento o en un supermercado, ni han salido a pagar los impuestos, ni a tomar el subte un día de verano. Personas que no saben andar sin un guardaespaldas, un chofer y un abogado. Que asistieron a las mas costosas y reconocidas universidades, relacionándose siempre con ese exclusivo circulo de amistades en iguales condiciones.
De pronto, un día, ya no es suficiente. Ni saltar en paracaídas, ni bucear con tiburones, ya no es exitante planificar una fiesta, en una isla, y contratar un buque para traer 150 invitados. Ni ese morboso juego de la guerra. Ya no quedan tratamientos de ultima generación ni cirugía estética por hacer, ya tienes mas joyas que la abuela. Te acostaste con todas las personas que se deslumbraron con tu clase y estilo... y entonces...un día... esa sensación de vacío otra vez... así que no es suficiente.
Y parece que la nueva emoción puede llegar a ser este descubrimiento de la realidad en la que vive la mayoría de la gente. ¿Será una moda entre ellos comentar los detalles "locos" de los andrajos que usaron para caracterizarlos como indigentes? ¿o lo gracioso que fue escuchar ¿"cuanto?" a una aburguesada señora disfrazada de prostituta?.
Se me ocurre pensar, que si de emociones fuertes se trata, podrían venir a pasar unos días a la Argentina, visitar a los ambientalistas en Gualeguaychú y explicarles que todo eso esta ocurriendo de verdad. O a los aburridos caballeros, podríamos dejarlos una noche en la cárcel de caseros, que su perfume importado se pierda entre el olor a orina y oxido de las celdas, llevarlos a conocer fuerte Apache...no sé.
Incluso podríamos contarles de los secuestros, con todo lujo de detalles, mostrarles lo que pasa a la hora de sacar las bolsas de basura en un Mac Donals.
Cómo que habría tantas cosas emocionantes para hacer, que no puedo comprender su aburrimiento.